Estrógenos, testosterona… Desde la pubertad hasta la edad adulta, las hormonas sexuales desempeñan un papel clave en la salud reproductiva de las mujeres y de los hombres. Son las encargadas de regular procesos biológicos básicos como la ovulación, la producción de esperma y el equilibrio del ciclo menstrual en general.
Debido a que son esenciales en el funcionamiento reproductivo del cuerpo humano, el mínimo desajuste hormonal tiene sus efectos, sobre todo cuando se trata de buscar el embarazo. Así que, en este post te explicamos cuáles son las hormonas sexuales femeninas y masculinas, cómo influyen en la fertilidad y qué importancia tiene el equilibrio hormonal en la búsqueda del embarazo. Síguenos.
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¿Qué son las hormonas sexuales?
En primer lugar debes saber que las hormonas sexuales son compuestos químicos producidos principalmente por las gónadas (ovarios en la mujer y testículos en el hombre). También se producen, en pequeñas cantidades, en las glándulas suprarrenales.
A grandes rasgos, las hormonas sexuales controlan el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios, regulan el deseo sexual y son básicas para la función reproductiva. Asimismo, las principales hormonas sexuales son los estrógenos, la progesterona y la testosterona, aunque también participan otras que veremos más adelante.
En qué procesos biológicos participan este tipo de hormonas
Estas hormonas están implicadas en múltiples funciones biológicas. Regulan el desarrollo sexual durante la adolescencia, el ciclo menstrual en las mujeres, la producción de espermatozoides en los hombres y la libido en ambos sexos. También influyen en el embarazo, la menopausia y la andropausia, así como en aspectos emocionales y metabólicos.
Tipos de hormonas sexuales masculinas y femeninas
La clasificación de las hormonas sexuales suele hacerse en función del sexo biológico, ya que los efectos principales de estas hormonas varían en mujeres y hombres, aunque todas están presentes en ambos cuerpos en diferentes proporciones.
Hormonas sexuales femeninas
Estamos seguros de que habrás escuchado hablar sobre algunas de ellas:
- Estrógenos: son un grupo de hormonas que regulan el desarrollo de las características sexuales femeninas, el crecimiento del endometrio y el ciclo menstrual. También influyen en la distribución de la grasa corporal y la salud ósea.
- Progesterona: se produce principalmente después de la ovulación. Su función principal es preparar el útero para una posible implantación del óvulo fecundado y mantener el embarazo en sus primeras fases.
- Hormona luteinizante (LH): estimula la ovulación y promueve la producción de progesterona en la fase lútea del ciclo menstrual.
- Hormona foliculoestimulante (FSH): estimula el crecimiento y maduración de los folículos ováricos en los ovarios, preparando el cuerpo para la ovulación.
Seguramente también has oído hablar de la prolactina. Y debes saber que no es una hormona sexual como tal, pero sí que influye en la fertilidad femenina, sobre todo durante el embarazo y la lactancia.
Hormonas sexuales masculinas
En hombres, las hormonas sexuales más importantes son:
- Testosterona: es la principal hormona sexual del hombre. Es tan importante porque regula el desarrollo de los órganos sexuales masculinos, la producción de espermatozoides, el crecimiento del vello corporal y facial, y el aumento de masa muscular y densidad ósea.
- Hormona luteinizante (LH): estimula las células de Leydig en los testículos para producir testosterona.
- Hormona foliculoestimulante (FSH): es esencial para la producción y maduración de los espermatozoides en los túbulos seminíferos de los testículos.
Hormonas sexuales y fertilidad: ¿cómo afectan?
Un equilibrio adecuado de las hormonas sexuales es esencial para la fertilidad. Esto significa que:
- En las mujeres, una alteración en los niveles hormonales puede provocar ciclos menstruales irregulares, anovulación o fallos en la implantación embrionaria.
- En los hombres, desequilibrios hormonales pueden reducir la calidad o cantidad del esperma, dificultando la fecundación.
Como has visto en apartados anteriores, hay dos hormonas sexuales comunes entre mujeres y hombres: la LH y la FSH. Ambas son fundamentales en la regulación del sistema reproductor. Sin embargo, tienen funciones diferentes en cada género:
- En las mujeres, estimulan la maduración de los folículos ováricos y la ovulación.
- En los hombres, intervienen en la producción y maduración de espermatozoides.
¿Y qué sucede con los cambios hormonales?
Los cambios hormonales pueden estar asociados a etapas naturales como la pubertad, el embarazo, el posparto, la menopausia o el envejecimiento masculino. Sin embargo, también pueden deberse a estrés, obesidad, enfermedades endocrinas o el uso de determinados fármacos. Estos desequilibrios pueden afectar negativamente a la fertilidad y la salud general.
Por eso, es importante prestar atención a los signos que indican una alteración hormonal, como cambios bruscos de humor, fatiga crónica, alteraciones del ciclo menstrual, disminución del deseo sexual o dificultad para concebir.

Cuidar de las hormonas sexuales para favorecer el embarazo
Mantener un equilibrio hormonal saludable es fundamental para aumentar las probabilidades de embarazo. Acudir a controles médicos regulares, llevar una dieta rica en nutrientes, mantener un peso adecuado y reducir el estrés son algunas de las acciones clave para favorecer la fertilidad.
En algunos casos, cuando existe un desajuste hormonal importante, los tratamientos médicos, como la estimulación ovárica o la terapia hormonal, pueden ser necesarios. Es por ello que te recomendamos consultar con un especialista en fertilidad para evaluar la situación de forma personalizada y diseñar un plan adecuado.